El ministro de Economía y Producción de Tucumán, Daniel Abad, salió al cruce del presidente de La Libertad Avanza Tucumán, Lisandro Catalán, por sus cuestionamientos a la ampliación del Presupuesto provincial. “Otra vez ignorancia y mala intención”, respondió el funcionario, quien sostuvo que la actualización de las partidas obedece al efecto de la inflación y recordó que el Presupuesto 2026 fue confeccionado con una pauta del 10%, prevista por el Gobierno nacional.

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Abad reaccionó así a una publicación que Catalán realizó en sus redes sociales, en la que cuestionó al gobernador Osvaldo Jaldo por solicitar una ampliación presupuestaria de $1,32 billones -cerca del 20% sobre el presupuesto vigente-.

El dirigente libertario sostuvo que el problema no es la disponibilidad de recursos sino su destino y reclamó reducir lo que denominó “gasto político”. Además, objetó la solicitud de un crédito por $100.000 millones para obras de infraestructura, cuestionó el nivel de ejecución de las obras previstas y advirtió sobre las condiciones que debería cumplir la Provincia en el marco de la Ley de Responsabilidad Fiscal.

La discusión por el gasto

Desde La Libertad Avanza rápidamente salieron a cuestionar los argumentos de Abad. Nahuel Ríos, referente de la mesa técnica de Economía del espacio en Tucumán, centró su planteo en la ejecución presupuestaria y puso en duda que el incremento solicitado pueda explicarse exclusivamente por la inflación.

“Con lo gastado hasta julio, al gasto corriente le faltarían entre $550.000 y $800.000 millones para cerrar el año. Piden $1.070.000 millones”, señaló el referente.

En ese sentido, Ríos también puso el foco en los aumentos salariales reconocidos por el propio ministro Abad. “El propio ministro reconoció aumentos salariales del 34%, por encima de la inflación. El problema no es la inflación: es el gasto”, sostuvo.

El economista también respondió directamente al argumento de Abad sobre la pauta inflacionaria utilizada para confeccionar el presupuesto 2026. “Justamente, hicimos la cuenta con esa pauta. Del 10% al 30%, la brecha explica hasta un 18% más de gasto. Piden 23,5% más de gasto corriente y ni un peso para obras”, afirmó Ríos.

El cuestionamiento apunta así a la composición de la ampliación solicitada: según el planteo de LLA, una parte sustancial del incremento está destinada a gasto corriente, mientras que no se contempla una partida adicional para obra pública.

Finalmente, Ríos incorporó otro elemento al debate: el impacto de la inflación sobre los ingresos provinciales. “Sin contar que la inflación también sube la recaudación. ¿Adónde va la diferencia?”, preguntó.

De esta manera, la discusión entre el oficialismo provincial y La Libertad Avanza quedó centrada en un punto clave: si la ampliación presupuestaria responde exclusivamente al desfasaje inflacionario, como sostiene Abad, o si el incremento solicitado también refleja una expansión del gasto corriente que debería ser revisada, como plantea Ríos.